Si lo hubiera sabido, sino me hubiera mentido a mi misma, si hubiera salido corriendo, sino me hubiera quedado a esperar, si pudiera seguir adelante sin mirar atrás, si... todo es un completo desastre, mi corazón apenado por no saber que hacer con la pena o mejor dicho por no saber qué hacer con lo que siente, con este sentimiento que le mata y le da la vida al mismo tiempo.

Estoy llorando por dentro lo que río por fuera, mi cabeza ha secuestrado a mi corazón, lo ha encerrado en una cripta especial y nadie puede verlo, por mucho que grite, por mucho que llore, nadie lo escucha, la cabeza es la que manda, la que decide los pasos a seguir, y esos pasos sobre brasas hacen que los pies ya no sean pies.

Quiero escapar, mandar a paseo a esta estupida cabeza y sufrir, porque sé que lo poco que me queda de corazón no resistiría un minuto fuera de esa cripta, y me tocará sufrir de nuevo, no, mi corazón no puede salir de aquí, al menos hasta que vuelva a estar completo reluciente por si solo, capaz de enfrendetarse a un oceáno de dificultades.