Un día dijiste basta y mi corazón, pobre iluso él, siguió buscándote pese a saber que tu ya no ibas a volver, una noche, un día, no recuerdo cómo ni dónde fue, ni siquiera si dijiste adiós o un simple hasta luego, la cuestión es que te fuiste y me dejaste sola mirando al horizonte por si conseguía vislumbrar tu sonrisa entre las nubes.

Creo que borré aquel día de mi memoria, quizás solo esté escondido en lo más profundo de mi alma, no lo sé.

A veces voy por la calle andando tan tranquila, sin pensar en nada o soñando despierta como solía hacer antaño, y entonces siento un pinchazo en mi corazón, miro a mi lado y tu no estás, cojo el teléfono, marco tu número y vuelvo a colgar, entonces un recuerdo inunda mis sentidos y yo sonrío como una tonta, como si aún fuera feliz como si aún pudiera contarte la tontería que se me acaba de pasar por la cabeza, como si no te hubieras ido y estuvieras aún a mi lado, pero como dice Sabina en una canción "ya no era hoy sino mañana" y ese mañana sin ti es más gris, el día es más feo y hay más posibilidades de que salga un día cruzado.

A veces miro al cielo y resoplo, me acuerdo de ti, de mi, de cómo empezaríamos ese día de cómo lo terminaríamos, me pregunto con qué tontería me sorprenderás hoy con cual sorprenderte yo, y después de un rato de hacer castillos en el aire... me doy cuenta de que estoy sola, me dejaste así, sin la explicación, que no necesitaba, sin un adiós, sin un beso de despedida, en pocas palabras sin ti.

Sé que te gustará la canción o al menos eso es  lo espero y  deseo.