PON UNA CANCIÓN EN TU VIDA
el 28 dic En: Musica sentimientos reflexiones recuerdos - sin comentarios
¿Nadie es perfecto? es posible, ¿nos cuesta confiar?, pues a unos más que a otros, para que voy a negarlo, ¿existen aún los valientes? alguno debe de quedar escondido entre tantos cobardes y ¿los caballeros andantes capaces de querer y dejarse querer? quisiera creer, que aunque fuera en mi imaginación, siguen existiendo esas personas valientes, capaces de dar un paso al frente y asumir sus sentimientos y las consecuencias de los mismos, quiero pensar que en el fondo todos los cobardes podemos optar a esos pocos minutos de gloria, cuando miramos dentro del alma de esa persona que más queremos ( nosotros mismos) y nos reconocemos enamorados, dejamos de inventarnos excusas, mentiras y resto de pretextos, cogemos el corazón entre nuestras manos y se lo entregamos a esa persona que nos quita el sueño.
Dice una frase que " solo se es valiente cuando lo que se puede perder es tan grande como lo que se puede ganar", arriesgarse rara vez merece la pena, normalmente la realidad rara vez cumple las expectativas de lo imaginado, pero decía una amiga que " por una persona buena merece la pena que las 99 restantes te claven cuchillos por la espalda y te destripen", yo sinceramente, no sé si merece o no la pena eso de poner el corazón en bandeja de plata para que alguien lo destroce o para que lo quiera que nunca se sabe lo que va a pasar, solo sé que yo hace tiempo que no controlo ni los sentimientos ni las oleadas de coraje, y desde hace no mucho, me pongo el traje de guerrera desenfundo la espada y me lanzo a conquistar sapos de ojos verdes, quizás en uno de esos sapos encuentre ese príncipe, capaz de dejar su charquito, sus ranas y sus siestas solo por estar un rato o toda la vida con esta guerrera, que no tiene nada, salvo algo de carácter, un poquito de independencia y mucho cariño para dar.
Os dejo con una canción, One and Only, de Adel, que me ha traído a la mente, todo esto de conquistar, dejarse conquistar y sobretodo me ha recordado que la vida hay que vivirla sintiendo, porque las cosas pueden salir bien o mal, pueden gustar o doler, pero sino las vives siempre tendrás esa espinita clavada y puede que un día te levantes y ya sea demasiado tarde.
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->






Escribe un comentario