LEONES & CEBRAS
el 8 nov En: Noticias - sin comentarios
Esta mañana he estado en la jungla de Correos, digo jungla, porque como casi cualquier sitio oficial hay demasiadas personas cabreadas y intentando morder a diestro y siniestro, allí no basta con llevar un machete al cinto, no, allí tienes que convertirte en león o en cebra, las escopetas están prohibidas o solo tienen acceso a ellas los funcionarios que allí trabajan, que para algo son los que controlan la situación, bueno, el caso es que esta mañana he ido a Correos y había mucha gente, uno sabe que cuando va a un sitio oficial como este, pues de las cinco ventanillas funcionan solo dos y que hay que armarse de paciencia, porque tu turno te va a llegar, lo que no te dicen es si va a ser ese mismo día o dentro de una semana, el caso es que poco más cuando uno va a un sitio de estos, tienes que echar merienda porque no sabes cuánto vas a tardar, uno o al menos yo procuro mentalizarme antes de ir, de tal forma de que cuando llegue allí no me ponga nerviosa ni trate de comerme a alguna cebra novata, respiro hondo, me relajo y dejo a los funcionarios que hagan su trabajo, que para eso están, pero debe ser que no todo el mundo es tan beneplácito como yo, porque os voy a contar lo que ha pasado esta mañana.
Resulta que como dentro de nada hay que votar como sabéis el voto se pide por Correos, pero como todos los papeles oficiales, la solicitud del voto por correo no hay Dios que la entienda, fijaros si llega a ser un lio que ni con instrucciones sabe una lo que debe poner en cada casilla, no obstante para eso están los funcionarios, para amablemente y a modo de profesora de primaria nos explican que debemos poner en los recuadros de la solicitud, bien pues había una pobre cebra, perdón, una mujer poco ducha en este tipo de solicitudes que se ha dirigido a una de las ventanillas que estaba cerrada al público, pero donde si había un funcionario a preguntar como " carajos" se rellenaba el impreso (bueno, lo de carajos lo digo yo a modo de frustración frustrada, la verdad es que la mujer se ha dirigido con toda su buena educación), el funcionario sabedor de los intríngulis del proceso se lo ha explicado y la señora se ha puesto a rellenar el formulario sin retirarse de la ventanilla, todos hemos visto la escena, mujer en apuros que pide consejo para rellenar un papel y decide no separarse del funcionario por si tiene alguna duda, pero un león jubilado, quiero decir, un señor mayor en apariencia un jubilado, se ha lanzado a por ella sin siquiera un poquito de educación, que si tenía que esperar turno como todo el mundo, que si qué se había creído ella, que si no había derecho, la pobre mujer toda avergonzada solo ha logrado decir que ella solo estaba rellenando el impreso que no pensaba colarse, pero el jubilado, que digo yo, ¿qué sería aquello tan importante que debía hacer al salir de Correos?¿echar pan a las palomas? ha seguido increpándola, hasta que el funcionario ha sacado la escopeta y ha matado al león, ajaja no en realidad solo ha puesto orden, pero no habría estado mal que hubiera hecho lo otro.
El incidente ha pasado sin más trascendencia, pero a donde yo voy es ¿dónde se ha quedado la educación? ¿Por qué la gente solo cree tener derechos? ¿Y los deberes? ¿Qué se gana con salir enfadado a la calle? ¿Por qué somos tan intransigentes? ¿tan importante es lo que debemos hacer, que no podemos sonreír y dar unos buenos días? en mi modesta opinión creo que hace algunos años que hemos perdido el norte, nos creemos únicos, listos, guapos e imprescindibles para el mundo y no somos nada, nuestra fuerza radica en la manada, deberíamos dejar de mirarnos el ombligo y tratar de mejorar el mundo, y el mundo se mejora muy fácil, basta con salir a la calle con una sonrisa y dar los buenos días, os aseguro que alegrareis el día a alguien y eso mejora su mundo.






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