BUSCANDO LIBROS
el 10 jun En: anecdota - sin comentarios
Ayer recorrí de nuevo las casetas del parque "Retiro", volví a impregnarme de olor a libros y recuerdos olvidados de un tiempo donde rara vez faltaba a mi cita cada año, la feria del libro es algo más que casetas de plástico al sol, llenas de letras, es la interacción entre librero-autor y lector, es rodearse de un áurea invisible de sueños por cumplir.
Hace años, cuando era pequeña siempre iba de visita, siempre cargaba un par de cuentos, que mis padres leian una y otra vez, aún los tengo guardados por casa. Me encantaban las sesiones de cuentacuentos, jaja aún me gustan, y me podía pasar un buen rato entre caseta y caseta, pese a que no levantara más de un metro del suelo y aún no supiera leer. Con los años fuí creciendo, fuimos cambiando costumbres de fines de semana olvidados y dejamos de ir a la feria, también dejé de escuchar a los cuentacuentos y no volví a aplaudir a las marionetas, me fuí haciendo mayor y dejé los sueños de la imaginación colgados de una percha, hace unos añor volví a reencontrarme con la lectura, con la cabeza más hecha y las ideas un poco más claras, me encanta leer y disfruto haciéndolo como cuando era una niña y me embobaba viendo a los títeres o mientras me contaban un cuento.
No había vuelto a la feria del libro hasta ayer, que salí de casa sola en busca de pasar una tarde al lado de los libros, se me pasó el tiempo volvando y a dios gracias no cogí dinero de casa, porque me hubiera gastado todo lo que hubiera llevado, y es que hay libros que te pasa como con las personas, los ves y sabes que te acabas de enamorar, así me pasó con el Sanador de Caballos, el 8, Grimpow 2 (la primera parte me encanto)...Pero en esto de los libros hay que ser paciente y comprar poquito a poco, porque si lo haces de golpe te puede pasar como con la comida, te puedes empachar, así que yo ayer me limite a cotillear y ver posibles candidatos para llevarme a casa y así tener una excusa para volver otro día.
Esta costumbre mía de ser una indecisa me hizo perder un gran libro, pasé por delante de la caseta donde la autora Manuela, me vais a perdonar no recuerdo el apellido, estaba firmando libros, tomé el libro entre las manos y la verdad es que me gustó lo que ví, un poco optimista para los tiempos que corremos, le dije a la autora, quien me contestó que siempre es bueno soñar, el caso es que estuve un rato hablando con ella, me cayó muy bien, muy simpática, agradable y sobretodo me dió la impresión de ser una soñadora nata, pese a que ya tenía sus añitos, debí de haber llevado dinero y haber comprado ese libro, estoy segura que encerraba mucho más de lo que dejaba entrever. Cuando lo abrí encontré una poesía (porque el libro era de poemas), que empezaba así "yo no soy poeta", me hizo mucha gracia porque yo tengo un escrito que empieza exactamente de esa forma.
Pienso volver a la feria a llevarme algún libro de esos que me enamoraron y por supuesto buscaré ese libro de posía cuya autora me convenció, aunque por lástima ya no podrá llevar su firma, en fin las indecisiones que marcan momentos de idiotez se recuerdan toda la vida.






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