CONFIANZA EN MAYUSCULAS
A veces es tan simple como recordar la ilusión que te produce un hecho en ti, otras es más complicado y necesitas perder lo tenido para darnos cuenta de lo importante que es algo para nosotros, aunque también hay gente que como yo, que a sabiendas de que algo es importante, necesitamos perderlo para confirmarlo.
El ser humano es impredecible y la mente conoce caminos que el cuerpo ignora, a veces esos caminos dan miedo, tanto que al que tienes en frente le entran ganas de correr y te mira con ojos horrorizados, como si le fueras a matar, como si ya no te conociera, pero ni siquiera eso nos debe alejar de ellos, si te alejas de esos caminos, tarde o temprano tendrás que pagar la culpa.
Hay veces que las cosas no son lo que parecen o simulan, me explico, es muy "fácil" contarle a un amigo una hazaña tuya, incluso alguna que otra mala jugada que te gastó la vida, pero es realmente difícil mirar a los ojos a un amigo para contarle los errores en la vida has cometido, y si esos errores además le influyen a él, es muchísimo más complicado.
Se necesita una confianza plena, no sé si en la persona que tienes en frente o en el bien supremo de que haces lo correcto, porque sin ella es imposible mirar a los ojos de un amigo y decirle "Bajame del pedestal donde me pusiste, porque no merezco estar ahí"
Yo en mi corta e inexperta vida he aprendido que: un buen amigo es ese capaz de contarte sus hazañas, pero también el que comparte contigo sus errores, sobretodo si tienen que ver contigo, porque la amistad se demuestra con pequeños detalles, porque ¿un amigo para los buenos momentos quien lo necesita?.
En definitiva y en resumen, para mi, admitir los errores pese a hacer daño a alguien, no es sinónimo de putada ni puñalada trapera, sino de AMISTAD con mayúsculas.







Anto dijo
Pues claro que si, estoy contigo, un abrazo amigo, chao
6 Octubre 2008 | 10:14 PM