EL FANTASMA DEL MIEDO
El fantasma del miedo es el más peligroso de todos, ataca por la espalda y sin que te des cuenta te destroza, actúa como si fuera una gran amigo y cuando menos te lo esperas Zas, te clava el puñal por la espalda.
Sus dotes de perversión son magnificas, yo estoy segura de que sería capaz de venderle un aparato de aire acondicionado a un esquimal, de echo tengo entendido que algunos esquimales ya han comprado algunos por si el polo se deshiela. Se mete poco a poco en ti y hace que actúes como él quiere, no le puedes controlar aunque lo intentes, no responde a nada racional, es imposible hacerle entrar en razón, él solo quiere hundirte y hasta que no lo consigue no para, es como un parasito, que te chupa la sangre, hasta que no puede chupar más, nunca esta satisfecho del todo.
Ya debería saber que detrás de la puerta Nº1 no se esconde ningún león, pero el fantasma insiste y me dice, que sino hay un león porque entonces está cerrada, y yo valiente como nadie, me acerco a la puerta, me digo una y otra vez que no hay león, que un bonito prado verde me espera y cuando estoy con el picaporte en la mano apunto de abrir la puerta , salgo corriendo en la otra dirección, corro y corro sin parar, sin mirar a tras, no quiero que el león escape y me pueda cazar y entonces me caigo por un precipicio y oigo a lo lejos al fantasma reírse con fuerza, otra vez se ha salido con la suya, otra vez he vuelto a perder.
Por muy consciente, cerebral y lógico que seas, hay momentos sobretodo cuando te ha picado el virus del miedo o el fantasma del miedo acecha, en los que el subconsciente toma el control y sale corriendo.
No hay agallas ni valor que hagan que seas capaz de quedarte de pie derecho y abras la puerta, justo cuando lo más difícil ya está hecho y solo tienes que abrir una puerta más para conseguir tu sueño.
Puede que sea esa la causa de que no haya conseguido nada grande en la vida.





