SIC VOLURE PARCAS (PORQUE ASÍ LO QUIEREN LAS PARCAS)
el 21 nov En: libros - 2 comentarios
-¡Pero eso es no decir nada! Decidme por qué lo quieren así las Parcas. Decidme "por qué ofensa a qué rigurosa divinidad", por qué pecado y quién lo cometió, cuál fue, tan grande, el agravio que no otro pueda ser el castigo de los dioses que el más riguroso: condenarme a ganaros y, en tanto que os gano, a perderos de inmediato. Ha sido hermosa esta batalla en la que, para vencer, he tenido que aprender a conoceros, pero ¿qué clase de victoria es haberla ganado si ahora, cuando más quiero saber de vos y más deseo estar a vuestro lado, he de veros desaparecer? ¿Qué monstruoso Dios inexorable, pues sólo a un Dios le cabe ser tan inhumano, ha podido concebir una crueldad semejante? ¿No son los cristianos - esa secta de éxito capaz de idear los más salvajes y extremosos padecimientos para convertirlos, por inri, en interminables -quienes representan su Infierno así, como vos pretendéis el mío: llegaréis al final a presencia del Bien Máximo, el Gozo Perfecto y la Belleza Absoluta, lo veréis y conoceréis su disfrute y, sólo después, seréis devueltos al Hades para padecer eternamente su ausencia? ¿Puede imaginarse peor tortura? Es la que vos me reserváis [...]
-¡Niña estúpida y caprichosa! -sólo una urgente ráfaga de sensatez la detendría, o tal vez, mejor, la detendría descubrir que eran más urgentes, y más fáciles, sus ganas de abrazarme y consolarme - : ¡Y engreída! - Pero no haría ni lo uno ni lo otro, pues entre dos pulsos tan contrarios, sabido es que no puede vencer ninguno . - ¿Cuántos años crees que son los que tienes? ¿Muchos? ¿Los suficientes? Son apenas una docena, menos que el instante de un parpadeo en el tiempo completo que han de estar vivos tus ojos ¿Qué sabes tú todavía del dolor? ¿Cómo te atreves a hablar de la ausencia sin haberla padecido?- En ese momento, las dos oiríamos dar las doce campanadas. -¡Acabemos con esto! Nada puedes contra lo que ha de ser. Renuncia, si quieres, a tu premio, pero sabiendo que ello no impedirá que suceda lo que ha de suceder. Así que piénsalo bien antes porque, si renuncias a él, este Palacio se romperá en mil pedazos y será como si nunca hubiera existido. Toma tu ganancia y aprende a disfrutarla, yo desapareceré de todas formas...
Este es el fragmento de un libro que me ha encantado " Venticuatro veces", de una escritora que me encandiló como hacía mucho no conseguía hacerlo ningún escritor, tanto es así que le escribí un mail felicitandóle por su trabajo, algún día quizas os hable de ella y su forma de expresar pensamientos, hacer giros fantasiosos y dejarte la boca abierta por un argumento bien armado.
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